Monthly Archives: May 2007

.paso.página.

 

cállate es hora de retomarte quiero

que andes sin sentido que recojas

hojitas del suelo las pongas

nombre y juegues al viento

es hora regresar al lugar donde

se afilan los espejos y nada

es previsible y sabe a martes

cállate baja a la calle deja

que la noche te arrastre con

urgencia deja que tus manos se

astillen no hay bolsillos suficientes

para esconderte esta vez

.insular.

 .

Pienso en lo difícil que me resulta

deshacerme de ti por las mañanas,

sobre todo cuando afuera hace frío

y los coches se llenan de escarcha

y las avenidas se cubren de pequeñas islas

donde detenerme a date forma.

 .

Porque yo te pienso desde arriba.

Desde un ángulo insano

te voy hilvanando y tú

te ofreces,

te arqueas entre mis manos,

te combas como llorándote

y yo camino arrastrándote bajo mis pies,

incrustándote en cada aliento, en cada grieta,

te voy llevando por cualquier parte,

llamo a los timbres    oigo voces que no son la tuya

y te invento a partir de hojas y semáforos,

una niña en un portal   un guante sucio   cualquier cosa.

 .

Paso las horas esperando alguna anticipación,

una mano   un gesto   algo que romper,

pero sólo puedo seguir buscándote

hasta la nausea, aunque no quiera

te busco y tú me vibras desde otro tiempo,

como si una gasa lo envolviese todo

te vas cediendo desde algún lugar

y suena una música como de lluvia,

algo indecible,

y sé que estás allí,

al otro lado de mis manos,

condenándome.

 .

.

.

 

.parabólica.

el tiempo pasa de lado. yo tirito.

me siento traicionarme, robarme vientos a escondidas.

desde una esquina de mí urdo planes en mi contra. me tarareo para no pensar.

un zumbido permanente hace que nada se detenga pero a su vez impide que nada pueda comenzar.

.quiero volverme.

-de ahí el caos-

((en mi vida no hay comienzos))

.

.verídico.

 :::: El otro día encontré esta noticia en un periódico digital … 

Un hombre sobrevive a la descarga de un rayo gracias a una chincheta que llevaba clavada en una zapatilla.

Vi una fuerte luz y la electricidad corrió por mi cuerpo desde la cabeza a los pies. Me quedé sin respiración y pulso durante unos segundos”. Las declaraciones del italiano de 44 años Bruno Mazzota, tras ser alcanzado por un rayo, son sorprendentes. Salvó su vida gracias a una chincheta que llevaba clavada en el zapato. Milagrosamente, el metal del pequeño objeto hizo que la descarga eléctrica se desviase hacia la tierra