Monthly Archives: December 2009

J.

 

 

 

* * *

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Cada día despierto un poco más al fondo:

ordeno mis tareas, me desgrano en pequeños cometidos

que apuntalan mi existencia como si, a cada paso,

fuera a derrumbarse

.

pero hay algo errado en el batir del movimiento,

algo que me impide saborear gloriosa

mi pequeño abismo incontenible:

 .

…………nada alcanza a curar la herida que te nombra

…………nada, y ni siquiera el óxido del tiempo,

…………te devuelve al lugar del que viniste.

 .

 .

* * *

 .

 .

No es que aún te quiera

es que no quererte

me resulta infinitamente,

una y mil veces,

más doloroso.

 .

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* * *

 .

 .

La niña de las puertas tiene pesadillas cada noche.

A veces, haciendo carne el pánico que la acecha insistente,

se despierta exhausta, quebrada como un junco, abierta de par en par.

 .

Entonces, arropada por la crisálida humedecida que la vigilia ofrece,

comienza a recordar

.

y es, sin embargo, en el recuerdo

donde todos sus monstruos, juntos,

la devoran.

 .

 .

* * *

 .

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Quisiera arrancar, de una vez por todas,

ese odioso catálogo de pequeñas cosas

que te nombran en silencio, a cada paso.

 .

Quisiera olvidar tu nombre y tu recuerdo,

la manera en que, incauto, te regalabas

a la más temible de las fieras,

 

borrar las noches que abandonábamos

a la intemperie, ajenas al amor que profesábamos

 

…………. y que sólo exista, al fin, la herida abierta

…………  una herida  sin nombre ni sangre que la incendie.

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 * * *

foto: barbarabutragueño/sigüenza2009
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